¿Qué son las VÁLVULAS para SERVICIO CRIOGÉNICO?
Son válvulas con un diseño especial que permiten ser manipuladas a unas condiciones extremas de temperatura. Las temperaturas criogénicas
se consideran normalmente por debajo de -100°C.
Uno de los principales beneficios del uso de la criogenia es que permite manipular los gases en estado
líquido, reduciendo considerablemente su volumen, llegando a reducciones de hasta 1:600, como es el caso
del GNL (gas natural licuado).
Esto conlleva a una reducción de espacios de almacenamiento, tiempos y
costes de transporte. Algunos de los gases para los que se usan estas válvulas, ver figura 1.
Debido a la naturaleza frágil y quebradiza del acero al carbono a baja temperatura, este material no es
adecuado para aplicaciones criogénicas. Los aceros al carbono se pueden utilizar en servicio a baja
temperatura hasta aproximadamente -46°C, con las pruebas y precauciones adecuadas. La mayoría de los
materiales no ferrosos son adecuados para servicios a baja temperatura. Los aceros inoxidables
austeníticos pueden soportar temperaturas de hasta -275°C aproximadamente.
Principales características de las válvulas criogénicas
Figura 1.